Hay muchas maneras de trabajar con este inventario
de estilos de conflicto. Fácilmente, podría dedicarle
un taller de un día entero. O puede trabajar con él
sólo una hora, siempre que los participantes lo respondan
y calculen los puntajes por su cuenta antes del taller.
En los entornos en que yo trabajo, el tiempo disponible para la
instrucción es siempre escaso. Considero que unas dos horas
son el “tiempo justo” para dedicarle al taller. Es suficiente
como para que la gente realmente sienta que entiende el inventario
y obtenga algunas informaciones bastante específicas sobre
sí mismos, aun cuando queden muchísimos ejercicios
más que se podrían hacer.
¿Cuál versión usar?
El Estilo
Sí Importa viene en dos versiones: Básica y Expandida. La versión Básica se
asemeja a la mayoría de los otros inventarios de conflictos
disponibles en el mercado, en el sentido de que supone que los usuarios
provienen de contextos culturales individualistas; esto es, tienen
un trasfondo cultural anglo-europeo.
Para los instructores que han trabajado con el Inventario de Modos de Conflicto de Thomas-Kilmann, la
versión básica de El Estilo Sí Importa puede trabajarse de una manera muy similar. Desde luego, El
Estilo Sí Importa tiene varias características
adicionales, tales como “Consejos Infalibles” para cada
estilo, la distinción entre Calma y Tormenta, y las preguntas
para la discusión. Pero, dado que El Estilo Sí
Importa y el Inventario de Thomas-Kilmann están
basados en la Rejilla Gerencial de Mouton-Blake, funcionan de acuerdo
a los mismos fundamentos lógicos.
El Estilo Sí Importa Expandido es para contextos donde haya gente de trasfondos culturales diversos
entre los que se incluyan culturas colectivistas (culturas afroamericanas,
latinoamericanas, asiáticas, indígenas). La gente
proveniente de estas culturas instintivamente le presta atención
al rango y al rol a la hora de determinar su respuesta ante el conflicto.
La versión Expandida reconoce esta realidad y le
entrega a las personas un listado de puntajes para contextos Íntimos
y otro para contextos Públicos. En cada contexto, existen
puntajes para Calma y Tormenta (así que si usted trabaja
con los dos contextos, obtendrá cuatro listados de puntajes
en total).
Obviamente, la versión Expandida es más compleja, pero no tanto como parece. Más adelante
volveremos sobre este punto.
Usted simplemente puede ignorar el elemento cultural
de la versión Expandida y usarla como una versión Básica si así lo desea. Indíquele
a los usuarios que sólo contesten el test una vez (en lugar
de las dos que se indican en las instrucciones de la página
2) y en su interpretación trabaje sólo con las cifras
de la tabla de “Contextos Íntimos” de la página
7.
¿Por
qué tomarse la molestia de trabajar con la versión Expandida completa, con sus puntajes separados para contextos
Íntimos y Públicos? Para algunos usuarios, esto resulta
definitivamente valioso. Por ejemplo, las personas provenientes de trasfondos individualistas o colectivistas que
pasan mucho tiempo en roles institucionales y entornos grupales,
resultan beneficiadas al disponer de ambos sets de puntajes.
Personas provenientes de culturas colectivistas
altamente contextualizadas (es decir, culturas en las que siempre
se espera que alguien de un estatus inferior –determinado
por edad, educación, riqueza, rol– se someta ante alguien
de más estatus o edad) probablemente encontrarán que
el inventario es más realista al compararlo con las vivencias
que ellos han tenido. La realidad de la gente en estos entornos
es que el contexto (en particular los roles y el estatus relativo
de las personas involucradas) tiene un enorme impacto en la forma
en que ellos responden ante el conflicto. Su respuesta al conflicto
probablemente variará muchísimo dependiendo de dónde
están y con quién interactúan.
A continuación presentamos un resumen de
las diferencias entre trabajar con la versión Básica
y la Expandida:
Los usuarios pueden responder el test y anotar
los puntajes del inventario Básico en 10-15 minutos.
El Expandido toma unos 20-30 minutos.
El Básico tiene sólo
un listado de puntajes a considerar y esto facilita un poco la
interpretación. Sin embargo, trabajar con dos listados
en la versión Expandida no es tan complicado.
Yo afronto esto ignorando los puntajes de los Contextos Públicos
durante la primera parte de la interpretación. Explico
el inventario y hago ejercicios para que la gente trabaje únicamente
con sus cifras para Contextos Íntimos. Alcanzar
a percibir la lógica básica del inventario es, después
de todo, el principal desafío de aprendizaje para las personas
no familiarizadas con él.
Sólo después de que la
gente ha trabajado con las cifras para Contextos Íntimos y se siente cómoda con la estructura básica, introduzco
la discusión sobre las cifras para Contextos Públicos.
Teniendo ya dominada la lógica básica del inventario
y sus cinco estilos, la gente puede entender con bastante facilidad
cómo se relacionan las cifras para Contextos Públicos
con las cifras para Contextos Íntimos. Si el tiempo es
escaso, tan sólo señale la diferencia entre los
dos puntajes e invite a las personas a reflexionar sobre ellos.
Pero si se dispone de tiempo, resulta excelente organizar a la
gente en grupos pequeños para que comenten los dos listados
de puntajes y reflexionen sobre su manera de actuar en contextos
grupales/públicos.
Primero lo primero
Comentarios introductorios (algunas ideas sobre
qué decir al inicio del taller).
La mala noticia acerca del conflicto es que
no podemos escapar de él. El conflicto forma parte de todas
las relaciones humanas. Sin embargo, nadie nos enseña cómo
manejar el conflicto. ¿Cuántos de ustedes han tenido
un curso en transformación de conflictos? ¿Cuántos
padres/parejas reciben instrucción para manejar sus conflictos?
¿Cuántos profesores, administradores, líderes
religiosos? Generalmente ninguno.
La buena noticia es que, sin conflicto, hay
muy poco crecimiento y cambio. Y no es difícil enseñar/aprender
algo básico sobre los conflictos que sirva para marcar
una diferencia. Este inventario de estilos de conflicto es una
herramienta simple que enseña estrategias básicas.
Millones de personas han encontrado en inventarios como éste
una guía útil para pensar sobre el conflicto.
Administrando el Inventario
Entregue los cuadernillos. Comentarios sugeridos:
Éste no es un “test”. No
hay respuestas correctas o incorrectas. Cada persona responde
estas preguntas de manera diferente.
Lo que obtienen al final es un listado de puntajes
que les entrega un retrato de sí mismos y su respuesta
al conflicto. ¿Es un retrato fiel? Ustedes deciden. Ésta
no es una medición perfecta de quiénes son ustedes.
Lo importante no son los números, sino
entregarles a ustedes una herramienta para empezar a pensar sobre
sí mismos.
Se entregan instrucciones claras en la página
uno. Pídales que las lean y luego empiece.
Dele al grupo unos 15 minutos para responder y anotar los puntajes
de la versión Básica y 25-30 minutos para
la versión Expandida. Se entregan instrucciones
claras para que cada uno calcule sus puntajes. A medida que vayan
terminando, indíqueles que lean las instrucciones y anoten
las cifras correspondientes en las páginas 7 y 8.
Interpretando el Inventario
¡Ahora viene lo entretenido!
Miren todos el diagrama de la página 10.
Explique el Diagrama
Cuando nos encontramos en una situación
de conflicto, ocurren dos cosas.
Una es que la gente tiene una agenda: sus propios objetivos o expectativas.
A veces no nos importa mucho cumplir con nuestra propia agenda y
no insistimos en lograr este propósito. Pero a veces nos
importa muchísimo y somos muy insistentes. El eje vertical,
al lado izquierdo del diagrama, muestra esto, abarcando desde un
bajo hasta un alto compromiso con la agenda que uno mismo tiene.
Lo segundo que ocurre en todo conflicto es que
hay una relación de algún tipo. A veces estamos muy
comprometidos con esa relación, y nuestra respuesta comunica
eso a los demás. A veces no estamos muy comprometidos con
esa relación, o al menos en ese momento sentimos y actuamos
como si no nos importara. En el diagrama, la relación está
graficada en una línea horizontal, mostrando que podemos
tener un interés bajo o alto en ella.
Si ponemos estas dos dinámicas juntas en
un diagrama, podemos identificar cinco estilos diferentes de respuesta
ante el conflicto. Noten en el diagrama cómo se diferencian
los estilos, dependiendo de si enfatizamos nuestra propia agenda
o la relación.
Cada estilo tiene fortalezas y debilidades. Manejamos
bien el conflicto cuando somos capaces de usar bien cada uno de
estos estilos. El objetivo que buscamos es tener una flexibilidad
que nos permita usar cada estilo de la manera apropiada.
El problema es éste: muchos de nosotros
aprendemos a depender de uno o dos estilos y los usamos demasiado.
Por ejemplo, en una familia, el hermano mayor aprende que el conflicto
no es un problema: él simplemente usa un estilo Directivo
y el hermano menor le obedece siempre. Funciona estupendamente hasta
que el hermano mayor se casa con una mujer que no Armoniza como
lo hacía su hermano menor. Ella quiere usar un estilo Cooperativo
para resolver las diferencias y se enoja muchísimo cuando
el hermano mayor siempre insiste en que las cosas se hagan a su
modo. ¡Ahora él está viviendo una crisis en
su vida! ¿Podrá adaptarse y aprender a usar bien otros
estilos?
Una Rápida Introducción a Cada Estilo
Partiendo del diagrama de la página 10,
haga unos pocos comentarios sobre cada estilo, destacando cuál
es el énfasis de cada uno. Orden sugerido para explicar los
estilos: Directivo > Armonizador > Evitativo > Cooperador
> Negociador.
La gente necesita oír y sentir el tono de
cada estilo para comprenderlo realmente. Eso se consigue en algún
grado leyendo con la expresión adecuada las citas incluidas
para cada estilo.
Una alternativa es conversar sobre un conflicto
simple, como el de una pareja que trata de decidir qué hacer
la noche del viernes. Cuando describa el estilo Directivo, cite
ese ejemplo y muestre cómo sonaría si alguien usara
el estilo Directivo, algo así como: “Vamos a ver una
película. ¿Caminar por el parque, dices? ¡No
seas tonto!” Señale que la agenda personal del Director
es evidente y no se observa ningún compromiso con la relación.
Armonizar en este ejemplo puede sonar como: “Oh, lo que sea,
no importa. Yo sólo quiero pasar un tiempo contigo...”.
Para el estilo Evitativo, suelo preguntarle al grupo cuál
podría ser una respuesta de este tipo, y ellos generalmente
aciertan al adivinar que no habría discusión –o
sólo unos pocos refunfuños, pero no una verdadera
discusión.
Cooperativo: “Acaba de llegar una nueva película que
realmente me gustaría ver. Me encantaría ir contigo.
Pero quiero hacer algo que nos deje contentos a los dos. ¿Qué
estabas pensando para esta noche?”
Negociador: “Pensaba ir a ver esa nueva
película, pero creo que sobre todo quiero hacer algo que
me ayude a olvidarme de la semana. ¿Quieres quedarte en casa?
Está bien. ¿Y qué tal si arrendamos un video...?”
Otra alternativa para ayudar a la gente a palpar
los estilos: organice de antemano que dos personas hagan una demostración
dramatizada de 60 segundos después de que usted presente
dos estilos. Por ejemplo:
Después de que usted haya presentado
los estilos Directivo y Armonizador, dos personas hacen una demostración
del uso de estos dos estilos en una conversación de dos
minutos.
El Evitativo es tan obvio que difícilmente
requiere de una demostración. Tal vez sentándose
solos, cada uno ocupado de sus propios asuntos.
Presente el estilo Cooperativo y haga una demostración
de Cooperación y Armonización (tal vez haciendo
notar que los Cooperadores tienden a sentirse incómodos
cuando alguien es demasiado Armonizador, porque la actitud del
Cooperador parece estar teniendo un efecto Directivo no deseado).
Presente el estilo Negociador y luego, tal vez,
una demostración de la interacción entre los estilos
Negociador y Directivo...
Puntaje
Estrategia sugerida para la interpretación:
empiece indicándole al grupo que pase a la página
7 y mire las cifras que aparecen en la parte inferior de la página.
Primero...
Explique la diferencia entre Calma y Tormenta
Condiciones de Calma
Es nuestra respuesta cuando acabamos de darnos
cuenta de que existen las diferencias.
Todavía no estamos enfadados ni ansiosos;
es simplemente nuestra respuesta natural.
Es lo que usamos cotidianamente para tomar
decisiones y resolver problemas día a día, en situaciones
que no despiertan fuertes emociones.
Condiciones de Tormenta
Después de que hemos hecho esfuerzos
infructuosos por resolver las cosas
Se han despertado emociones; estamos ansiosos,
enfadados, preocupados, etc.
Algunas personas se comportan igual en Calma y
en Tormenta. Pero otras muestran marcadas diferencias entre las
dos situaciones. Por ejemplo: una persona Directiva que en condiciones
de Calma es muy enérgica en defender su postura, puede callarse
súbitamente, retroceder y decir: “Bueno, si te afecta tanto este asunto, hagámoslo a tu manera...”.
Éste sería un cambio en situación de Tormenta
desde el estilo Directivo al Armonizador.
O puede ocurrir lo contrario. Un Armonizador que en Calma es relajado
puede ponerse súbitamente brusco e iracundo: “Mira,
estoy harto de esto. Insisto en que...”. Esto reflejaría
un cambio en situación de Tormenta hacia el estilo Directivo.
Las personas que muestran poca diferencia entre
la Calma y la Tormenta son vistas generalmente como estables y predecibles.
Las personas que muestran un marcado contraste entre las dos pueden
sorprender o alarmar a los demás y a sí mismos. Es
importante estar consciente de si uno tiene un cambio brusco
de estilo, de modo que podamos manejar mejor nuestra respuesta.
Interpretando Puntajes Específicos
Empiece con los puntajes de Calma.
(Si el tiempo es muy escaso, tal vez prefiera pasar directamente
a los puntajes de Tormenta, ya que son los estilos de Tormenta los
que probablemente usaremos en situaciones difíciles, cuando
estemos tensos. Son éstas las respuestas que con mayor probabilidad
nos meterán en problemas.)
Dígales que miren las cifras de la sección
de Calma en la parte inferior de la página 7. Ellos deberían
darse cuenta de cuál es su estilo preferido, esto
es, su puntaje más alto. Éste es el estilo que con
mayor probabilidad usarán cuando la situación sea
“normal”. Es como nuestra “vestimenta cotidiana”,
familiar y relajada. Indíqueles que pasen a la página
que explica su estilo preferido y la lean en silencio durante uno
o dos minutos (páginas 11-13).
Ahora, deles la oportunidad de empezar a procesar
sus puntajes junto con los otros participantes del taller. Opciones: Opción A: Grupos Mixtos
Puede indicarle a la gente que converse con quienes estén
más cerca formando grupos pequeños de tres personas.
a) Cada persona debe decirle a sus compañeros cuáles
fueron los estilos en los que obtuvo los puntajes más altos
en condiciones de Calma. Usando la página 11-13, deberían
hacer algunos comentarios sobre ese estilo. ¿Reconocen ellos
algunos de los costos y beneficios de ese estilo en sus propias
relaciones? Deje al menos 10 minutos para esta actividad.
b) Ahora indíqueles que digan en qué estilo obtuvieron
el puntaje más bajo. ¿Reconocen ellos que se pierden
algunos de los beneficios de este estilo (dado que parecen no usarlo
mucho)?
Opción B: Grupos de un Mismo Estilo
Podría reunir a la gente en grupos de un mismo estilo: los
Directores en un grupo, los Evitadores en otro, etc. Cuide que los
grupos sean pequeños, 3 ó 4 personas en cada uno,
de modo que todos tengan la oportunidad de hablar. Ellos mismos
pueden buscar a los otros participantes que tengan el mismo estilo
o, si el grupo total es pequeño, puede designar un sitio
para cada estilo. Instrucciones: Usando las páginas 11-13,
cada persona debe comentar si reconoce este estilo en su comportamiento
o si reconoce algunos de los costos y beneficios de ese estilo en
sus propias relaciones. Esto tomará al menos 3 minutos por
persona en los grupos.
Contemplando la Tormenta
Ahora deles la oportunidad de familiarizarse con sus puntajes de
Tormenta.
Si usó la estrategia de Grupos Mixtos indicada anteriormente,
la gente puede permanecer en los mismos grupos pequeños y
usar las mismas instrucciones que en la primera ronda de discusión.
Si usó los Grupos de un Mismo Estilo,
entonces va a tener que formar nuevos grupos. Nuevamente, deberán
unirse al grupo del estilo en el que hayan obtenido el puntaje más
alto en situación de Tormenta. Si su estilo preferido de
Tormenta es el mismo que su estilo preferido de Calma, puede darles
la opción de elegir su segundo puntaje más alto en
Tormenta (de modo que puedan explorar otro estilo). Como alternativa,
podrían unirse a un grupo nuevo formado por las personas
que tengan el mismo estilo en Calma y en Tormenta. Las instrucciones
son las mismas que en la Opción B.
Comentando los Puntajes
En esta etapa, generalmente me aseguro de pedirle
a varias personas que se ofrezcan como voluntarios para decir sus
puntajes en voz alta. Ver al instructor reflexionando sobre las
cifras le ayuda a la gente a hacer lo mismo por su cuenta. Hago
esto con los puntajes en Contextos Íntimos o Públicos,
pero no con ambos, porque se torna poco manejable y consume mucho
tiempo. A menos que alguien prefiera aportar a la discusión
sus puntajes en Contextos Públicos, prefiero los Puntajes
en Contextos Íntimos, porque creo que éstos se asemejan
más a los patrones automáticos bien enraizados.
Hago una lista de los puntajes en la pizarra (básicamente, copiando
la tabla de la parte inferior de la página
7) y comento. Algunas sugerencias:
Generalmente es bastante fácil ver cuáles
estilos son los más preferidos y los menos preferidos.
Empiece destacando las fortalezas de los estilos
preferidos en condiciones de Calma. ¡Siempre hay que empezar
motivando! Puede hacer que todo el grupo pase a las páginas
donde se muestran las fortalezas y debilidades de cada estilo.
Comente acerca de las cosas que la gente con alto puntaje en este
estilo acostumbra hacer bien. Luego, talvez desee señalar
los peligros ante los cuales deben estar alertas las personas
que usan este estilo (costos del uso excesivo).
Si existe una preferencia lo bastante fuerte
por un estilo (considero 2 ó 3 puntos sobre los otros estilos
como una preferencia relativamente clara y más que eso
como una preferencia fuerte), usted podría señalar
que cuando hay una preferencia fuerte por un cierto estilo existe
también una probabilidad bastante alta de que dicha persona
tienda a usar excesivamente el estilo. Revise los costos del uso
excesivo del estilo y aliente a la gente a pensar acerca de si
ven alguna señal de estos costos en sus propias relaciones.
Si hay uno o varios estilos con puntaje muy
bajo, usted podría alentar a esta persona a explorar más
ese estilo y a tratar de manejarlo con más comodidad.
Si las cifras son más bien parejas, se
trata de un “perfil plano”. Señale que esto
es considerado como deseable, puesto que indica flexibilidad.
La única desventaja es que los demás pueden percibirlo
como impredecible. ¡Nunca saben qué estilo va a usar!
Después de comentar los puntajes de Calma,
paso a los puntajes de Tormenta. Es particularmente interesante
notar en qué dirección irá la persona –hacia
la relación o hacia la tarea/agenda. Si las personas se
mantienen bien similares en Calma y en Tormenta, entonces es más
probable que usen excesivamente su estilo preferido. Aliente a
estas personas a pensar cuidadosamente sobre los “costos
del uso excesivo” que se enumeran para cada estilo.
Yo prefiero usar comentarios del tipo “la
gente con esta preferencia de estilo a menudo...”, en vez
de “tú eres...”. ¡Los instructores facilitamos
la reflexión, no hacemos astrología!
Si alguno no está seguro de cómo
actúa en las circunstancias indicadas, usted puede instarle
a que acuda a personas que lo conozcan bien y le pregunte a ellas.
Un inventario de estilos es una herramienta realmente excelente
para incentivar y apoyar la conversación honesta y sosegada
acerca de cómo actúa uno.
Una nota al margen sobre la idea anterior: la
estrategia más completa para obtener retroalimentación
(para contextos en donde alguien repetidamente se mete en problemas
interpersonales) es darle copias del inventario a varias personas
que conozcan bien a la persona a evaluar. Pídales que contesten
el inventario pensando en la persona a evaluar. Luego, la propia
persona a evaluar revisa estas cifras durante su reflexión,
probablemente en un diálogo con un colega o supervisor.
Esto es lo que se llama un “360”, porque entrega retroalimentación
desde todos lados. Esto nunca debe hacerse en secreto; es decir,
la propia persona a evaluar debería entregar los inventarios
a los demás o, por lo menos, mantener una comunicación
franca con un supervisor o colega durante la realización
del estudio.
Me gusta preguntarle a las personas con quienes
hago comentarios interpretativos si acaso piensan que la interpretación
calza. ¡El usuario siempre tiene la última palabra!
Aliente a las personas a no tomarse
muy en serio las cifras. Ningún test es perfecto. Y, además,
ningún ser humano está grabado en piedra. En realidad,
el propósito de este inventario no es darle a uno un número.
Es darle a la gente una herramienta para pensar sobre sí
mismos y los demás, y sus decisiones. Las cifras le aportan
algo en qué pensar; pero lo que importa es qué hará
uno mañana, no qué cifras se obtuvieron hoy.
Más
información sobre el Inventario de Estilos de Conflicto
de Kraybill
Eligiendo Bien los Estilos
Las páginas 14-16 entregan información
útil sobre cuándo sí y cuándo no usar
cada estilo. Es importante que usted, como instructor, fomente un
sentido de respeto hacia cada estilo. Por ejemplo, en los grupos
se observa una tendencia a despreciar al malvado León (Director)
o a la floja Tortuga (Evitador). Estos dos estilos, cuando son usados
en exceso, tienen los defectos más obvios. Sin embargo, en
realidad todos los estilos son necesarios para unas relaciones humanas
exitosas.
Como padre, si mi hijo de 4 años parte corriendo
hacia una calle llena de tráfico, la única respuesta
amorosa sería una en estilo Directivo. Sería absurdo
Evitar, Armonizar o incluso Cooperar. Cuando un barco se está
hundiendo, no queremos tener a un capitán que reúna
a la tripulación y diga “negociemos”.... En emergencias,
necesitamos que alguien se haga cargo. Por eso es que las estructuras
militares y policiales están construidas de manera muy jerárquica.
Existen para funcionar en emergencias.
Pero, por otro lado, cada estilo tiene graves defectos
si se le usa excesivamente. Por ejemplo, la Cooperación suena
maravillosa. Es maravillosa en el lugar y momento precisos. Pero
la gente que insiste todo el tiempo en un estilo Cooperativo se
desgasta. Demasiadas reuniones, demasiada cháchara, demasiado
tiempo desperdiciado en asuntos triviales, etc. Hay muchos asuntos
en los que no vale la pena gastar tiempo y energía haciendo
una conversación cooperativa con todas las de la ley. ¿Almorzamos
en Burger King o en McDonald's? Basta con tirar una moneda al aire.
O sólo sonría y armonice. ¡Y un estilo Evitativo
no estaría mal si ésas son las opciones! Simplemente
dé una caminata, tome algo de aire fresco y compre fruta
en el almacén...
El desafío para todos nosotros es ser mejores en cada uno
de estos estilos.
¿Cómo trabajar con esta sección?
Opciones:
Usted siempre puede hacer una exposición/recorrido
por estas páginas. Si hay tiempo, podría pedirle
a la gente que extraiga de sus propias vidas algunos ejemplos
del uso apropiado e inapropiado de cada estilo.
Usted podría unir esta sección
con la sección previa. Esto es, cuando la gente esté
organizada en grupos pequeños, podría pedirles que
usen las páginas 14-16 como recurso mientras revisan sus
propios estilos.
Usted podría hacer otra ronda de grupos
pequeños de discusión centrada específicamente
en la elección apropiada de estilos. Haga que la gente
comparta en grupos pequeños sobre “una ocasión
en la que usé un estilo de manera inapropiada”. Ínstelos
a hacer referencia a la información de las páginas
14-16 cuando hagan esto. O, en un tono positivo, podría
indicarles que compartan sobre “un estilo en el que soy
particularmente bueno; un ejemplo de una ocasión en la
que me funcionó bien; por qué este estilo fue apropiado”.
Consejos infalibles
Ésta es probablemente la parte más
gratificante y motivadora del inventario. Los consejos son detallados
y la gente los encuentra fascinantes. Nota: Los consejos están
escritos para ayudar al lector a ver cómo extraer lo mejor
de los otros. Pero, por supuesto, un lector puede aprender
mucho acerca de lo que él o ella misma necesita realmente
para actuar bien. Opciones para esta sección:
Como de costumbre, usted puede sencillamente
hacer una revisión oral con el grupo. Si mantiene un buen
ritmo, puede revisar consejos infalibles cruciales para todos
los estilos en unos 10 minutos.
Esta sección es clara y autoexplicativa
y me gusta hacer que la gente interactúe con ella por sus
propios medios. Una buena opción es que cada persona busque
a una o dos personas más con estilos diferentes. En este
grupo pequeño, cada persona revisa los consejos infalibles
para su propio estilo preferido junto con los otros miembros del
grupo y comenta. Por ejemplo: “sí, el primer consejo
infalible realmente funcionaría si lo probaras conmigo.
El segundo, no tanto...”.
Una variante de lo anterior, es hacer que las
personas que trabajen juntas en la vida cotidiana hagan esto en
parejas o equipos. Se sientan en un círculo (suponiendo
que es un equipo) y cada persona usa esta sección para
hacer algunos comentarios sobre sí mismo. “Estoy
alto en Directivo y en Cooperativo. Aquí hay un par de
consejos que deberías conocer sobre mí que realmente
me ayudarían si entraras en conflicto conmigo...”.
Usted puede hacer que se reúnan en “consejos
de estilo” (un consejo es Directivo, otro Armonizador, etc.).
Dele a estos grupos 15 minutos para discutir los consejos infalibles
y luego entregar un informe al grupo grande. “Éstas
son cosas que realmente queremos que el resto de ustedes sepa
sobre nuestro estilo...”.
Lo que me gusta de esta parte es que, cuando vuelvan
a encontrarse con usted, ellos le contarán cómo
un consejo que encontraron en esta sección les ayudó
a superar un conflicto con alguien...
Puntajes: Contextos Íntimos versus Contextos
Públicos
Sólo después de hacer todo lo anterior,
dedico un poco de tiempo a explicar la diferencia entre estos dos
listados de puntajes. Para entonces, la gente realmente ha “captado”
la estructura y no le resulta difícil asimilar esta información
adicional: que algunos de nosotros respondemos de manera diferente,
dependiendo del contexto. Opciones para trabajar con esta sección:
Distribuya a la gente en grupos pequeños
e indíqueles que comenten los resultados que obtuvieron en ambos
listados de cifras. Si las cifras son muy diferentes, invítelos
a reflexionar sobre el porqué de esto. ¿Qué
factores los llevan a escoger estas respuestas tan diferentes?
Si el grupo es culturalmente diverso, entonces
ésta es una oportunidad excelente para que miembros de
culturas colectivistas altamente contextualizadas compartan un
poco sobre las expectativas que se manejan al tratar un conflicto
al interior de su propia cultura. ¿Qué es lo que
les gusta dentro de ese esquema? ¿Qué es lo difícil?
¿Cómo se siente estar yendo y viniendo entre las
culturas colectivista e individualista?
Cerrando el taller
¡A menudo, el tiempo es tan escaso que no
logro hacer nada de lo que viene ahora! Pero si alcanza...
El ejercicio número 7 de la página
21 es una forma motivadora de terminar.
Podría pedirle a cada uno de los participantes
que escriba una nota con consejos para sí mismo. ¿Cuáles
son las cosas sobre las que quieren trabajar durante el mes siguiente?
Deben ser específicos: cuándo, dónde, cómo...
Podría hacer un círculo para cerrar
el taller. Párense en un círculo grande (o en varios
pequeños). Recorra el círculo invitando a cada persona
a compartir algo importante que se llevará consigo de este
taller.
Más
informaciónsobre el Inventario de Estilos de Conflicto
de Kraybill